La frase de hoy: _____________________________

domingo, 31 de mayo de 2009

Razones y motivos de mi blog

Lo que ven a continuación es un meme, definido por el biólogo británico Richard Dawkins en su libro "El capellán del diablo" como una información que salta de mente en mente, sea de modo horizontal (hacia amigos, conocidos, familiares, novios, compañeros, etc) o vertical (dentro de la línea ascendente y descendente cosanguínea, o de una generación mayor a una generación menor sin tener que haber precisamente cosanguinidad). Este meme me fue enviado por José, un buen amigo que es residente de la hermosa Madre Patria: España. Tal vez la mayoría de mis lectores que me siguen públicamente o en privado ya lo conozcan, pero por si las dudas pueden encontrar en mi "Lista de blogs" su excelente labor plasmada en sus blogs "Vivito y Recordando" y "Mi blog de Guarrerías" (el primero muy informativo, y el segundo con muy buen contenido visual... !eh!). Gracias José, un buen detalle de tu parte el haber compartido conmigo la oportunidad de explicar mis motivos de mis blogs :-) (K)

La pregunta del meme es básicamente
¿Que te ha supuesto escribir un blog? y después pasarlo a otro/s blog/s para que siga /n difundiéndolo. Lo segundo es opcional, quién desee esgrimir los motivos de su blog tóme el meme y difundaló en su blog; sería bueno conocer y que conozcan los demás "que nos ha llevado a escribir tal o cual cosa". Trataré de ser breve (dije trataré, no que sería breve :-S jeje).

Les comparto mi propia experiencia personal, para que sepan el motivo medular de este blog, y los fundamentos que respaldan del motivo del otro:

Desde que era niño recuerdo que en mi entorno estaba totalmente "satanizado" todo aquello que tuviera que ver con sexo, incluso las expresiones más simples de amor. Un beso en la boca era algo sumamente vergonzoso, sobre todo si había "señoras y niños presentes" (por supuesto hablo de los besos heterosexuales, los besos gays ni siquiera sabía que existían). No sabía que era exactamente la palabra gay o a lo que se referían insultos como "maricón" o "joto", solo me enviaban el mensaje de que probablemente no era algo bueno debido a como se expresaban de "ellos". Tuve atracción por personas de mi mismo sexo recuerdo, desde los cuatro años, amaba ver a los galanes de las telenovelas, quería aferrarme a su boca con las manos y a sus pechos desnudos, y nunca soltarlos... y todo fue exactamente así: inocencia e indiferencia por mi temprana y latente excitación sexual de mi infancia, hasta que tuve 12 años; pero los insultos homófobos seguían cayendo y no fue hasta más tarde que me dí cuenta que yo era su blanco principal.

¿Que paso a los 12 años? Cuatro cosas: la primera es que el deseo sexual despertó completamente, mi cuerpo deseó el contacto físico con varios compañero de salón de secundaria; la segunda que me dí cuenta que el panorama en el ámbito de lo sexual era, en general, un completo misterio, vergüenza, tabú, de lo único que se hablaba era de "reproducción: cuando el óvulo se une al espermatozoide. Y punto", y eso si la mayoría de los padres de familia lo consentían (todavía debían consentir algo que ni siquiera era educación sexual sino "biología de la reproducción"); tercero, lo que debía ser educación sexual (y no era reproducción) iba por dos caminos: o no se tocaban nunca los temas, o cuando trataban de tocar los temas soltaban una serie de mitos que ahora no solo me río de ellos (fíjense: "la masturbación saca granos en la cara, asi
que yo sé quién de este salón se masturba", "las chicas superpoderosas son lesbianas porque siempre andan juntas y nunca han conocido novio"), sino que hasta me enojo por el hecho de que no sé que es más peor, si el hecho de que estos mitos son tonterías que terminan envenenando la buena información o el hecho de que estos mitos te los diga tu propia maestra de clase; la cuarta cosa que paso fue que por fin me había dado cuenta de lo que era un "joto": un hombre afeminado que le gustaban los hombres, me desmoroné cuando lo supé "!A mí me gustan los hombres, soy joto!" había pensado, y toda aquella diarrea verbal que había escuchado por muuuuucho tiempo en contra de los homosexuales me cayó encima: la barrera llamada inocencia e indiferencia había desaparecido con la adolescencia.

Veía que todos los chicos (o eso me parecía a mí en ese entonces) hablaban de bailes, ligues, sexo... pero todo con chicas. "¿Seré anormal?", "Tal vez sea pasajero y se pase con el tiempo, y al rato me voy a ligar a una chica como todos mis amigos" pensaba, realmente creí que algo no andaba bien conmigo (cuando tenía diez años, mi madre me había llevado con la psicológa porque me vió a mi y a mi hermano de ocho años besandonos: "los niños no se besan en la boca, los hombres no se besan en la boca", me dijo la tipeja homófoba). Y así pasé mucho tiempo de mi vida: sintiéndome solo, triste, vejado, insultado, excluido y creyéndome enfermo hasta los 16 años. Desde esa edad y hasta los 19 años tuve mi primera información sobre homosexualidad... pero mala y meramente incidental ¿que fue?:


"Las parejas homosexuales son inestables, no duran más de cinco años". Lo dijo una página cristiana.

"Ni los afeminados ni los homosexuales entrarán al reino de los cielos". Lo dijo los paidófilos ensotanados y su libro maligno (Aunque esta homófoba cita bíblica ya la había oído desde hace mucho tiempo durante 13 años, reconozco; ahora "dios" y "pablo" pueden tomar su cita bíblica y joderse en el árbol más c
ercano)
"Yo me alejo de esa señora
rara, a lo mejor al rato quiere tocarme o que se yó". Lo dijo mi madre cuando hablaba de una señora de aspecto "masculino".
"Yo no quiero jotos en mi casa, yo digo al que sea joto se me sale ahora", "Vas a hacer que mi mamá y mi papá se enfermen, ellos se quiebran el lomo por tí para que tú les salgas con esas joterías", "¿No me vayas a decir que te gusta él? tu quieres ser mujer", "Si nos pegas eso que ya sabes (SIDA) vas a ver, nos las pagarás". Lo dijo mi hermana refiriéndose al homosexual y a mi homosexualidad.
"Eres homosexual porque odias a las mujeres, pero con
terapia y orandolé a diosito puedes hacer que te gusten las mujeres". Lo dijo la misma psicológa que de niño me dijo que no era "correcto" besar hombres.

Quizá lo medianamente salvable fue que a los 16 años supe que había pornografía gay, aunque ni la disfrutaba porque me sentía putamente culpable y avergonzado de verla y después de hacer una "paja" !Tenía tantos prejuicios internalizados sobre mi persona y de pilón sobre la sexualidad!.


Todo lo anterior hizo que durante 4 años de mi vida quisiera "cambiar" relacionandome con mujeres en plan de novio (lo cual, por cierto, no me gustó nada)... ni me apetecía besarlas y menos tener relaciones sexuales, por eso la relación solo se limitaba a lo meramente "afectivo", pero aún asi me sentía incómodo y por ello dejé de salir con chicas. Además hizo que cayerá en una fuerte depresión de la que no me levanté hasta que tuve 21 años ¿que tenía que entender? No podía tener novio, ni siquiera podía pensar en la idea de tener uno sin sentirme que estaba haciendo algo "mal"; fui completamente infeliz hasta los 20 años.


A los 20 años decidí confesar a duras penas mi homosexualidad a una compañera de universidad, la cuál lo tomó bastante bien (de hecho me sorprendió que no me haiga tratado mal como todos), luego a dos compañeras más que tampoco lo tomaron mal. Una de ellas, un día, me obsequió una pequeña revista que había obtenido en un grupo de la facultad llamada "Rola Gay", y fue la primera información buena sobre mi orientac
ión sexual gay que cayó a mis manos. Otra de mis amigas comenzó a desprejuiciarme (era bastante tímido y autohomófobo) y me jalaba hacia el patio de la escuela para ver a chicos y evaluarlos entre los dos, ella también fue una gran ayuda. No dejó de sentirme eternamente agradecido con ellas dos, de hecho no se que hubiera sido de mi sin su valiosa ayuda...

La historia a partir de aquí tiene un buen curso, pero todavía no termina... A partir de esa revista comencé a tener conocimiento sobre la existencia de organizaciones LGBT que me podían brindar información sobre mí y aunque tarde mucho en decidir poner un pie sobre una ONG gay, finalmente así lo hice: comencé a atestarme de folletos, manuales, escritos, manifiestos, y un buen número de referencias a estudios, libros, autores, documentales, películas, grupos... TODO UN MUNDO QUE NO CONOCÍA ¿Porque? Por que se le ocultan a todo mundo, nadie sabe sobre ellos por que las "buenas" e hipócritas conciencias prefieren censurar, prefieren tener a un homosexual sufrido con tal de proteger sus ultrasensibles mentalidades de la realidad. LA REALIDAD.


Después de tres años hicé un buen trabajo conmigo: me deshice de mi homofobia internalizada (algo realmente difícil para un homosexual), conocí todos los prejuicios homófobos y aprendí a rebatirlos, y comprendí que la vida de un homosexual no tiene porque estar pintada de negro funeral.
No obstante temo por el resto de los chicos homosexuales, por aquellos en los que recién su deseo sexual están despertando y caigan, al igual que yó alguna vez en el pasado, bajo las garras de personas ignorantes que les dicen "eres malo", "eres pervertido", "eres pecador", "eres raro", "eres joto" y que encima les den información errada y castrante. Temo por aquellos homosexuales que todavía piensan que son malos; por todos ellos y porque estoy realmente seguro de que mercemos algo mejor, son las razones por la que he creado este blog: mi propio granito de arena para benignizar mediante el conocimiento, cuando menos un poco, la realidad del homosexual.

Estoy conciente de que por ahora el mensaje de quiénes trabajamos contra la homofobia y en favor de la diversidad sexual no llega a muchos como quisiéramos que asi fuera, pero con que le llegué solo a uno, tan solo a uno, hacemos una gran diferencia en toda una vida.

Existe otro motivo más, pero ese lo dejo para mí otro blog, el día de mañana.


sábado, 30 de mayo de 2009

El Rechazo que nadie quiere ver

Rechazo a comunidad LGBT, una señal de intolerancia y violencia en México

Por Sanjuana Martínez /CIMAC

México DF, 26 mayo 09.- La participación de lesbianas, homosexuales, transgénero y transexuales como candidatos a elección popular en las próximas elecciones es un avance hacia el camino de la normalización de esa población históricamente marginada en nuestro país. Los candidatos abiertamente homosexuales para puestos de regidores y diputados que se han presentado en las listas electorales en diversas ciudades del país, representan la lucha por la diversidad sexual; una intensa lucha que no ha logrado cambiar la lacerante realidad que padecen las personas que optan por una opción distinta a la heterosexual.

México ocupa el segundo país con más asesinatos por homofobia y lo más grave es que la mayoría de esos crímenes quedan impunes debido a la re victimización de los homosexuales.

La población Lésbico, Gay, Bisexual y Transgénero (LGBT) tiene serias dificultades para obtener un verdadero acceso a la justicia. En el sistema existen aún prejuicios que impiden la reparación del daño. Los policías, ministerios públicos y jueces requieren de una debida capacitación para prevenir la vulneración de los derechos de los homosexuales.


De los 126 asesinatos de homosexuales ocurridos en los últimos 10 años
en el Distrito Federal, el 80 por ciento sigue impune, según el diagnóstico de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

El análisis de estos crímenes permite ver la lamentable incomprensión que padecen aún los homosexuales por el Estado, la sociedad y sus propias familias. El diez por ciento de los 126 asesinados fue identificado por sus familiares, pero éstos decidieron no reclamar sus cuerpos; mientras el cinco por ciento de esa cifra correspondió a no identificados. Quiere decir que el desprecio contra esta población se presenta primero en su casa.

La discriminación e intolerancia contra los homosexuales convierten a México en un país atrasado, violento e impune. En la región, las relaciones homosexuales todavía siguen siendo consideradas un crimen en siete países. El año pasado Nicaragua y Panamá despenalizó esta opción sexual, pero todavía queda mucho por hacer.


Las actitudes homófobas siguen siendo recurrentes en cualquier nivel de la vida productiva mexicana. Por ejemplo, los gays son tratados como apestados a la hora de donar sangre; tampoco les permiten ser donadores de órganos.


Ambas decisiones del sector salud son equivocadas e inac
eptables en un país que se dedica a firmar tratados internacionales de respeto a los derechos humanos que luego no cumple.

La comunidad LGBT es altamente solidaria y su exclusión representa una gran pérdida para todos. Los letreros en los hospitales públicos de Monterrey que dicen "todos pueden donar sangre, menos los homosexuales" lastiman la dignidad de toda la sociedad.

El rosario de discriminaciones es muy largo, pero continuaré exponiendo ejemplos varios. Los balnearios en Aguascalientes que todavía tienen letreros en la puerta que dicen: "Prohibida la entrada a los perros y a los homosexuales" deberían de ser castigados por las autoridades: incitan a la homofobia, generan intolerancia y lo que es más importante vulneran las garantías individuales de esta población.


Las redadas indiscriminadas de la policía en Puebla contra los travestis están prohibidas por la Constitución. Las violaciones perpetradas por los propios policías deberían ser castigadas con cárcel e inhabilitación de por vida para esos elementos homófobos que presumen de machitos frente a sus compañeros a la hora de golpear y violentar sexualmente a gays y trans.

Es inaceptable que ellos vivan en la indefensión porque el Estado evade su responsabilidad. Son ciudadanos de segunda y ya es hora que dejen de serlo. A nivel nacional se han registrado 464 crímenes de odio por homofobia que de 1995 a 2007. El 98 por ciento sigue impune. Estas cifras dan vergüenza.
La Comisión Ciudadana contra Crímenes de Odios por Homofobia señaló en su estudio que de los asesinados, 445 fueron hombres, 19 mujeres y 52 travestis o transgéneros.

El Distrito Federal sigue siendo la ciudad con mayor número de asesinatos, pero le siguen el Estado de México con 63, Michoacán y Yucatán con 39 respectivamente y Colima con 24.


Los estados que ni siquiera se han tomado la molestia de contabilizarlos son: Zacatecas, Tlaxcala, San Luis Potosí, Campeche, Baja California Sur y Aguascalientes.


En el estado que no se raja, Jalisco, los crímenes que han acabado con la vida de homosexuales ofenden al conjunto de la sociedad mexicana. Las autoridades de allí no reconocen la homofobia y rechazan que exista una ley que tip
ifique estos crímenes.

Desde la Federación tampoco hay síntomas de cambio, por el contrario, Felipe Calderón demuestra su desprecio al haber congelado el proyecto para establecer el 17 de mayo como Día Nacional contra la Homofobia. El Ejecutivo tiene la obligación de firmar la medida porque el decreto ya fue aprobado por el Congreso de los Diputados.


¿Qué pasa con la mayoría heterosexual de este país? ¿Por qué permanece pasiva ante tanto atropello? ¿Por qué la indolencia? ¿Por qué el sistema no combate la homofobia? Hay batallas a las que debemos unirnos todos sin importar nuestra ideología, religión u opción sexual. Son batallas que intentan mejorar el aire que respiramos. No lo olvidemos
.

Al ser humano lo han acostumbrado de una forma muy fea: a tener su mentalidad enfocada hacia el castillo de Rapunzel echando por la borda la realidad, a aceptar costumbres permeadas de odio como "buenas costumbres" aunque el sentido común diga exactamente lo contrario, a que únicamente puede sentirse a gusto si le hace la mayor parte del tiempo al supremacista vejando a otros, a exacerbar el miedo a lo nuevo o lo que ha permanecido oculto, y a creer que todo mundo es una especie de muñeca Barbie o Ken: muñecos sin sexo, sin sexualidad entre las piernas. Siendo así ¿como va a haber humanos realistas, humanizados? más bien con todo eso sí hay pero humanos irrealistas y completamente deshumanizados.

Ha llegado la hora de aceptar la realidad y guiarnos por el sentido común.

Uno de los candidatos abiertamente homosexuales para las próximas elecciones de alcaldes, regidores y diputados a los que se ha referido Sanjuana Martínez al inicio del artículo es Miguel Galán, del Partido Socialdemócrata, quién contiende por la alcaldía del municipio de Guadalajara, Jalisco. Un estado muy conservador, dominado por el clero ultracatólico y permeado por el machismo y el sexismo heterosexual; trae excelentes propuestas: con los resultados de la contienda veremos si la política en México ha evolucionado o de plano todavía se rige por la fobia hacia aspectos personales y la "costumbre política": o sea votar por los mismos de siempre. A él le deseo mucha suerte y éxito, en verdad la necesitará.

viernes, 29 de mayo de 2009

La buena información

Para aquellos que apenas están iniciando su búsqueda de información sobre sexualidad humana, concretamente sobre homosexualidad, ya sea para conocerse a sí mismos o para trabajos de investigación, aquí les doy dos consejillos útiles; se puede conseguir información buena, científica y verídica sobre homosexualidad de dos formas:

1. Directo de una ONG pro derechos de los homosexuales. Esta es la forma más práctica y fácil de conseguir información sobre nuestra orientación sexual; ahí nos proporcionan la información en forma de folletos, manuales u oral o nos dan buenos referentes para obtenerla tal como títulos de libros, autores, películas, documentales, páginas de internet, etc.

2. Investigación propia. Personalmente recomiendo usarla bajo dos situaciones: la primera cuando de plano no conoces alguna ONG pro derechos de los homosexuales (situación que afortunadamente ha dejado de ser frecuente con el paso del tiempo); y la segunda cuando ya se tiene un cierto entrenamiento (didacta o autodidacta) para depurar, escoger e interpretar la información sobre homosexualidad.

¿Todo lo anterior por que? Porque como ya sabemos, tanto en internet como en el mundo no virtual existe demasiada información, mucha de ella no es útil y en vez de terminar ayudándonos terminará perjudicándonos si la seleccionamos mal. Si decides darle por el lado de la investigación propia entonces te doy unos cuantos tips para que en la medida de lo posible no se te cuele algo que puede ser poco grato y falso sobre tu persona; son varios parámetros, pero yo te diré solo aquellos que son medulares, los más básicos:

A. Si la información que tienes a la mano sobre homosexualidad huele a tintes religiosos (por ejemplo: la escribió un cardenal o sacerdote, o viene de alguna ONG de convicciones religiosas del tipo Pro Vida, Hazte Oír, Unión Nacional de Padres de Familia, Opus Dei, Universidades Católicas, Vida y Familia, etc.) desechála inmediatamente. No solo no sirve científicamente hablando, hace daño.

B. Si la información que tienes a la mano habla de la homosexualidad como una desviación, inmoralidad, enfermedad, patología, aberración, trastorno, elección, inmadurez psicosexual, pederastia, que se puede "curar", como algo "antinatural" o que simplemente habla en forma cataclítica sobre ella (al estilo "Polaino") también desechála; mismo argumento: no sirve científicamente hablando y hace daño. Ese tipo de información indica una de dos cosas: qué o es una ONG religiosa bien disfrazada de "profesional en salud sexual", o la hizo un profesional de la ciencia que negligentemente no ha actualizado su información sobre homosexualidad y se quedó con la de los 40´s, 60´s y 70´s. Para ver los postulados actuales de la ciencia psicológica sobre la homosexualidad pincha aquí ===== > estos sí son los buenos.

Los anteriores parámetros son fáciles de distinguir y recordar, ahora vamos con los dos más difíciles, porque incluso pueden llegar a filtrarse hasta las ONGS pro derechos de los homosexuales sin querer:

C. En la medida de lo posible no colectes información sobre homosexualidad contenidas en revistas del tipo "para adolescentes" o "chismes de las estrellas". ¿Porque? Por que puede ocurrir una de tres situaciones: en la primera la información no es del todo mala pero está demasiado estereotipada, y llega muchas veces a la superficialidad, impacto y extravagancia (no informa, pero si puede crear más estereotipos de los que ya uno podría tener); en la segunda la información puede ser medianamente buena (nunca será excelente, les aviso) pero seguramente te dará un buen garrotazo cuando menos te lo esperes, haciendo que la poca información buena se anule completamente y te lleves una desagradable sorpresa (por ejemplo, cuando yo estaba recién colectando información me encontré con una revista del tipo "para adolescentes", traía un artículo sobre homosexualidad, lo leí y quede tan encantado que lo seguí leyendo, y todo para que al final me saliera con que "...la homosexualidad no es mala, pero por favor haz el intento de salir con alguién de tu sexo opuesto."; buscaba algo bueno, creí encontrarlo y lo que obtuve fue un buen garrotazo heterosexista :-S); o tercera que de plano la información éste toda errada.

D. Este punto es todavía más difícil: en muchos casos existe muy buena información sobre homosexualidad, pero que contiene alguno que otro error garrafal, casi siempre dicho error es el hecho de referirse a las orientaciones sexuales como "preferencias sexuales " u "opciones sexuales" o "elecciones sexuales" (si se pudiera elegir la orientación sexual ¿quién diantres eligiría ser gay dentro de una sociedad homófoba?). El término "elección sexual" es muy usado por el conservadurismo radical, es un signo que sugiere fuertemente que la información que tienes a la mano podría no ser buena, asi que verifica rápidamente el resto de la información tomando en cuenta los parámetros A y B, y dependiendo de lo evaluado conservala o desechála . El término "opción sexual" casi no lo usa el conservadurismo y rara vez es usado por los profesionales de la temática sexual, casi siempre es usado por personas que no son profesionales en el tema, de todos modos verifica que el resto de la información sea buena. El término "preferencia sexual" todavía se sigue usando mucho, la información sobre homosexualidad que contiene este término casi siempre es buena, pero digo lo mismo, para salir de dudas verifícala usando los parámetros A y B. El término "orientación sexual" es casi garantía de que la información contenida es buena.

Indudablemente la mejor forma de obtener buena información sobre nuestra orientación sexual es acudiendo a una ONG pro derechos de los homosexuales: más práctico y fácil. Pero si se desea aventurar a buscar la información por uno mismo, solo tengamos cuidado.


miércoles, 27 de mayo de 2009

Clóset

Este podría ser un tema más o menos choteado para nosotros, en primer lugar porque algunos de nosotros ya estamos fuera de él (por decisión propia o porque nos han descubierto, el mío fue desafortunadamente el segundo caso :-S; y digo desafortunadamente porque cuando así ocurre generalmente te agarran desprevenido, sin estar preparado para defenderte); en segundo lugar porque quizá ya nos aburrimos del mismo tema, tantas anécdotas de salidad del clóset, tantas anécdotas de vidas ocultas, tanto de todo lo mismo... o en tercer lugar porque quizá el clóset jamás existió (cosa que ocurre solo en ambientes u hogares abiertos); o en cuarto lugar porque ya ni siquiera nos importa si estamos adentro o no debido a que ya somos independientes.

No obstante, mientras la homosexualidad siga siendo un tema poco comprendido por la sociedad existirá el clóset; algunos apenas están entrando u otros todavía siguen ahí. Algunos desean permanecer ahí por el momento, otros más desean salir. En el caso de aquellos que han decidido querer salir no siempre se esta preparado para hacerlo, o no sabemos exactamente como hacerlo; aquí transcribo dos guías útiles para propósitos de "salir adecuadamente del clóset" sin mayores contratiempos: la primera fue diseñada por PFLAG (Padres, madres y amigos de gays y lesbianas), muy completa pero que necesita analizarse muy bien por abundar mucho en la temática, la segunda es una guía usada por muchos psicológos, de origen anónimo, y aunque no es muy analítica como la de PFLAG si es bastante práctica. Recomiendo usar las dos.

GUÍA A. PFLAG: "Antes de hablar con tus padres sobre tu orientación sexual".

Recomendaciones si quieres hablar con tu familia de tu orientación sexual.

1. Información. Es necesario tener la mayor cantidad de información posible sobre el tema, ya que probablemente tengas que debatir una serie de mitos.
2. Autoconocimiento. Es importante saber cuál es tu atracción por la gente de tu mismo sexo o de ambos y hasta dónde estas dispuesto a llegar (es decir, darle definición a tu sexualidad y no dejarla en incertidumbre o incierta, dicho sea de otro modo: es peligroso salir del clóset diciendo "no se lo que soy"; si te ven inseguro sobre tu propia sexualidad probablemente querrán "cambiarte" o te presionarán para que lo hagas debido a su posible homofobia, aunque esto aparte de no ser posible es peligroso).
3. Autoaceptación. Es desde la plena aceptación de tu sexualidad desde donde vas a transformar la visión de l@s demás.
4. Estado emocional. Revisa si estás listo para afrontar y manejar las reacciones: qué es lo peor que puede pasar, qué es lo mejor que puede pasar, cómo se va a transformar tu vida y quién vas a ser tú cuando hayas hablado con ellos.
5. Compromiso. Pregúntate si estás dispuest@ a enfrentar el reto de salir del clóset y a pagar los precios necesarios razonables, como el educar a tu entorno, asumir el no ser aceptad@ por algun@s, dejar de cubrir las expectativas ajenas y ser bien vist@, dejar de estar en la comodidad del silencio, el resolverte tus problemas económicos o necesidades en caso de que retiren su apoyo. Tal vez en este momento aún decidas esperar a cambio de cualquiera de estos ventajas, pero recuerda, la vida esta hecha de riesgos.
6. Aliad@s. Identifica a las personas que pueden ser un apoyo en este proceso, por ejemplo otras personas gay, lesbianas o transgenéric@s que estén asumidas, o personas heterosexuales solidarias.
7. Reconoce tu relación familiar. Prevé cuál puede ser su reacción y valora la importancia de la familia para ti. Revisa si hay condiciones de tranquilidad y disposición.
8. Paciencia. La familia puede requerir un tiempo para entender y aceptar, puesto que implica renunciar a sus expectativas y romper algunos mitos.
9. Apoyo. Identifica las personas idóneas, desde organizaciones de diversidad sexual hasta personas que tienen algún liderazgo: como maestros, médicos, terapeutas, orientadores o ministros religiosos (¿ministros religiosos?... bueno, yo no he hecho la guía; y aunque me pese reconocerlo existen algunas que otras corrientes izquierdistas pro gay en la religión, desfortunadamente sus estatutos tienen poca ponderación en el ideario social; mi consejo aquí es: a menos que la religión sea un aspecto "extremadamente importante" para tu vida, no te recomiendo acercartele mucho, en realidad mantente a raya (alejado); si es "demasiado importante" como para evitar ignorarla entonces busca algún grupo religioso que se rija por la "teología de la liberación", concretamente con una visión liberal para gays, o de tintes reformistas liberal) que tengan el respeto de tu familia, estén bien informados y tengan actitud de respeto y aceptación a tu orientación.
10. Valora: ¿Cuáles son los beneficios si sales del clóset? ¿Cuáles son los riesgos? ¿Cuáles son tus renuncias al seguir en el clóset? ¿Cuáles son al salir de él?


GUÍA B: Ser tú mismo es lo que vale.

1. Antes de salir del clóset piensa qué tan a gusto te sientes contigo mismo/a. ¿Estás dispuesto a platicar acerca de tu orientación sexual?

2. Presta atención a los comentarios y a las conversaciones de las personas a tu alrededor. De algún modo sus palabras revelan lo que sienten acerca de la homosexualidad. Pero recuerda que esos sentimientos pueden cambiar en cuanto alguien que ellos conocen sale del clóset. Su reacción puede ser entonces más negativa o más positiva.

3. Por lo general es más seguro decírselo a una sola persona a la vez. Las personas están menos dispuestas a proteger lo que dicen cuando cuando están a solas contigo.

4. No salgas del clóset presentándole a las personas a tu novio o novia. Esto los obliga a tener que aceptar dos cosas a la vez. Primero revela que eres gay y sólo después que estás saliendo con alguién. Es más fácil para las personas asimilar información nueva en dosis pequeñas, particularmente si no están familiarizadas con la homosexualidad.

5. Prepárate a enfrentar preguntas tal vez ofensivas. Las personas pueden preguntar cosas como "¿acaso dios no odia a los raritos?" (raro sería que "dios" no odiara jijiji; que si enumeramos todo lo que odia nos quedamos aquí hasta el jueves de la próxima semana :-)) o "todos los gays acaban siempre abusando de los menores" (90% de los pedófilos son heterosexuales). No dejes que esto te haga enojar. Recuerda que estas personas tienen todavía mucho que aprender y tú si has tenido tiempo para pensar y aprender cosas acerca de la homosexualidad. Proporciónales la información que puedas, un libro o un folleto, o información que te ofrecen las organizaciones LGBT.

6. Prepárate. A algunas personas les escandalizará o les confundirá tu revelación. Recuérdales que tú sigues siendo la misma persona de siempre. Sólo estás compartiendo algo más acerca de tí; habrá personas que no te apoyen mucho cuando salgas del clóset. Y si un amigo tuyo te abandona por completo al revelarle tu orientación sexual, piensa que él o ella no era realmente tu amigo. Busca nuevos amigos que te acepten como eres.

7. Si tienes miedo de que algo temible o violento pueda suceder al salir del clóset, eso significa que probablemente no es una buena idea hacerlo ahora. Puedes tal vez esperar hasta estar en un entorno más seguro.

8. En caso de que las cosas salgan mal con tus padres, es importante tener un plan de resguardo. Si necesitas ayuda extra habla con algún familiar en quien confíes y pídele primero que te ayude en este proceso.

9. Recuerda, la agresión esta siempre fuera de la ley.


Espero que estas guías sean útiles para aquellos que todavía están en el clóset y deseen revelar su orientación sexual. ¿Como consigo información buena sobre homosexualidad? En el siguiente posteo lo diré.

domingo, 24 de mayo de 2009

Niño "pro gay"

El tema del clóset se pospone para el siguiente post, hay un encabezado que realmente merece estar primero.

Confieso que casi lloré cuando leí la nota, pero de emoción, de alegría. ¿Que es más conmovedor que un gay luchando por sus derechos, por su dignidad? Un niño que lucha para que ese chico gay pueda vivir feliz; el hecho no solo es conmovedor, sino además contundente, una estocada para los homófobos de la que no les será nada sencillo librarse.

Un niño de nueve años organiza en Estados Unidos una manifestación a favor del matrimonio gay

Por Redacción AG Magazine 22 Mayo 2009 33 lecturas Sin comentarios

Ethan McNamee

En Colorado, Estados Unidos, Ethan McNamee, un alumno de una escuela de primaria de Denver que, tras escuchar a su alrededor numerosas opiniones "anti-gays", y al saber que a una pareja gay de su barrio no se le ha permitido casarse, ha decidido pasar a la ofensiva y posicionarse en contra lo que considera una injusticia.

Ni corto ni perezoso, y con el apoyo de su familia, Ethan decidió movilizar a su clase y manifestarse a favor del derecho de gays y lesbianas a contraer matrimonio ante el Capitolio del estado.

"Todos somos diferentes", ha manifestado el joven Ethan a los periodistas, insistiendo en que lo importante es si dos personas se quieren, independientemente de otras consideraciones. El asunto, lógicamente, ha sido manejado con una gran cautela por parte del colegio, que asumió la idea como un proyecto escolar independiente.

Se informó a todos los padres, de forma que solo aquellos alumnos que quisieran y que contaran con el respaldo de sus familias participaran en el proyecto. Pese a las reticencias de muchos, unos cuantos compañeros de Ethan se sumaron y le ayudaron a preparar las pancartas.

El profesor de Ethan les supervisó, aunque según ha señalado a los periodistas, fue extremadamente cuidadoso a la hora de mantener la objetividad y no transmitir a los chavales sus opiniones personales sobre el asunto. También trató de hacer ver a Ethan que su proyecto podría enfurecer a mucha gente, pese a lo cual el chico mantuvo su decisión de encabezar una manifestación ante el Capitolio.

La iniciativa del chico ha sido recibida con respeto incluso por oponentes al matrimonio entre personas del mismo sexo, como el senador republicano Shawn Mitchell, quien ha dicho que "indudablemente tienes que admirar su compasión e iniciativa". Mitchell ha añadido que "espero que algún día comprenda que el asunto es un poco más complicado"

Con info de DosManzanas.com



¿Que es lo que tiene que comprender este niño? ¿Cuál es la "complicación" del asunto? ¿Que tan complicado es entender que "...lo importante es si dos personas se quieren"? El tema del matrimonio homosexual no debería ser objeto de polémica, originalmente no es complejo y no debería serlo. La complejidad no es del tema: más bien la ponen los homófobos que creen que tienen todo el derecho de entrometerse en la vida privada de cada persona, de decidir por el otro como vivir su vida, de allanar cada casa y espacio personal e imponer creencias personales fuera de lugar que piensan "tiene todo el mundo" o "todo mundo esta de acuerdo con ellas". El asunto del matrimonio gay no da la polémica porque es totalmente inocuo, neutro, personal... la da la homofobia. Debería darle vergüenza al señor Mitchell y al resto de los homófobos, tan grandotes y tan imaduros e insensibles, mejor primero maduró el pensamiento de un niño sobre la temática; repito, debería darles vergüenza.

Hacen falta muchas personas como éste niño, que se preocupen por la desigualdad, que se indignen ante la injusticia, empáticas, sensibles ante la tiranía e inequidad, de todas las edades: niños, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores...

Es no solo admirable, sino bastante reconocible este acto; primero porque el pequeño Ethan tienen lo que no muchas personas tienen: empatía.

Segundo porque defiende una causa noble que no cualquiera sería capaz de defender, solo aquellos que tienen mucha empatía y el coraje suficiente para hacerlo: a pesar de las advertencias de que sería algo difícil y de que sus alegatos pro matrimonio gay podrían provocar la ira garrafal de muchas personas, nunca desistió, no se dejó amedrentar.

Tercero porque es un niño el que esta encabezando su propia lucha por la igualdad matrimonial, porque es un niño el que no se dejó amedrentar por las críticas y las intimidaciones; comúnmente los niños deberían mantenerse al margen de la temática por su carácter extenuante (el activismo gay es un activismo que exigen mucha paciencia, mucho coraje, mucha cordura, mucha defensa y sobre todo mucha cabeza; cualidades que el niño promedio apenas y anda desarrollando) y porque casi siempre cuando aparecen niños en el terreno de discusión es debido a que los obligaron a estar ahí para empañar la lucha y volcar la balanza cuando todo esta a punto de perderse (sino vean, una de las estrategias favoritas que tienen los cristianos para desbancar el matrimonio homosexual de lo civil es usar a niños, les obligan a decir alegatos antigay - previo para manipular sentimentalmente la opinión pública hacia su favor, cuando ven que están perdiendo el debate), pero no ocurre así con el pequeño Ethan: a él no lo obligaron a luchar por los derechos de los homosexuales, él mismo tomó la iniciativa, él mismo se sensibilizó ante el problema, a él mismo le nació luchar por la justicia a pesar de su corta edad y las posibles críticas que podría recibir, él mismo ha decidido unirse a la lucha para combatir la desigualdad matrimonial para que gays vivan felizmente. Y eso es algo admirable, muy admirable.

A veces quisiera algo del coraje que ha tenido Ethan para encarar de ese modo al mundo, a los homófobos. Mis respetos y admiraciones totales.

viernes, 22 de mayo de 2009

Intermedio: Cristiano Ronaldo

Las temáticas anteriores fueron hasta cierto punto ácidas (generalmente es delicado tocar temas relacionados con la psique humana), pero muy necesarias para aquellos gays que aún no son conocedores del todo en la temática de la diversidad sexual, asi como para aquellos que desconocen las distintas charlatanerías homófobas de las que podrían ser víctimas en algún momento de su vida y que deben conocer muy bien para hacerles frente y refutarlas.

La temática que sigue es la del clóset (contando la que sigue, faltan 3 para terminar la información más básica sobre homosexualidad); sin embargo para desestresar un poco el ambiente, he colocado un pequeño intermedio antes de continuar, deleite pupilar :-)

El fútbol esta lleno de galanes... y Cristiano Ronaldo es uno de ellos; reconocido por la revista gay holandesa "Gay Krant" como el futbolista más guapo nominado por la comunidad gay, y vaya que la nominación es como "anillo al dedo" ¿quién no querría tener un novio así? !Yo sí! total, es únicamente un año mayor que yo :-P
























jueves, 21 de mayo de 2009

Homofobia internalizada

En términos simples, se define como el rechazo hacia nuestra orientación sexual siendo homosexuales. ¿Como se siente? Es algo parecido a un sentimiento de incomodidad, de malestar, o incluso hasta de culpabilidad y vergüenza por el solo hecho de que somos gays. Exceptuando a aquellos homosexuales que se criaron en entornos no homofóbicos, no sexófobos e incluyentes, la mayoría de las personas con orientación sexual distinta a la heterosexual tendrá homofobia internalizada en algún momento de su vida.

La homofobia internalizada no es "natural", tampoco es algo "inherente" al homosexual (la persona homosexual normalmente no debería tenerla), más bien es un mal condicionamiento que es creado por el entorno homofóbico: los prejuicios sobre la homosexualidad son absorbidos por la persona homosexual, al grado de integrarlos a la imagen que tiene de sí mismo. Esto es grave: entre más tiempo este expuesto el individuo gay al entorno homofóbico; entre más homofóbico sea el entorno; entre menos flexible sea el entorno con los homosexuales; y entre menos información haiga disponible sobre la homosexualidad en dicho entorno la homofobia internalizada se agravará, lo que a fin de cuentas conlleva a que el chico homosexual desarrolle enfermedades orgánicas y mentales, asi como comportamientos autodestructivos que minaran su salud y calida de vida.

Generalmente los homosexuales sabemos cuando tenemos homofobia internalizada (como he dicho anteriormente, es como una especie de incomodidad más o menos persistente por el hecho de sabernos homosexuales); no obstante transcribo una pequeña guía que nos ayudará a identificarla:

Ejercicios para detectar y trabajar en terapia la homofobia internalizada.

- Imagina que dicen de ti los heterosexuales que son significativos para ti: tus compañeros de clase o de trabajo, tu jefe, etc. En tu imaginación ¿es importante para ellos el hecho de que seas homosexual? ¿Que saben, que dicen de tu estilo de vida, tu pareja, tu personalidad, tus gustos? ¿Qué te gustaría que dijeran?

- ¿Hablas demasiado o muy poco de tu vida personal con los demás, tanto homosexuales como heterosexuales? ¿A qué crees que se deba?

- Cuando conoces a alguien que no sabe que eres homosexual ¿qué impresión tratas de darle? ¿De que manera procuras responder, o bien revelar, tu orientación sexual?

- ¿Crees que la gente logra adivinar que eres homosexual? ¿Cómo?

- ¿Habrías preferido ser heterosexual? ¿Por qué sí, por qué no?


- ¿A veces te has preguntado si realmente eres homosexual? Si la respuesta es afirmativa ¿en qué momentos de tu vida?

- Trabajar con el paciente todo lo relacionado con el enojo ¿está bien expresado y canalizado? Ayudarlo a explicitar contra quién ha sentido enojo en cuanto a su homosexualidad: ¿ha
encontrado apoyo o la comprensión que esperaba por parte de su familia y amistades? ¿Se ha molestado con ellos alguna vez por no encontrarlos? ¿Por qué sí, por qué no?

Si a cada cuestionamiento anterior, antes del último, respondiste o pensaste más o menos así: "si es importante para mí lo que opinen o piensen los demas sobre mi homosexualidad aunque diga que no es así, o incluso que sepan o no que soy gay"; "tal vez se den cuenta que soy gay por mis actitudes, voces, gustos, ademanes..."; "trato de no dar apariencias feméninas, o mostrar ademanes finos poco masculinos"; "algunas veces (o todo el tiempo) si me he cuestionado sobre sí realmente soy gay, o incluso desearía no serlo y en vez de ello ser un heterosexual" entonces te informo que tienes, mi querido amigo, homofobia internalizada dentro de tí.

Aclaración pertinente:

En alguna que otra ocasión no tenemos problemas con nuestra sexualidad y solo nos "escondemos" para evitar la agresión; por ello es importante diferenciar si nuestro "clóset" es porque nos escondemos de las agresiones, o porque realmente creemos que se debe actuar como "hombres" o por ambas cosas. Si la razón de nuestro "clóset" es la segunda o la tercera entonces si poseemos homofobia internalizada.


No es fácil tratar la homofobia internalizada, de hecho es probable que buena parte de los homosexuales la posean hasta su muerte. Lo que achica las probabilidades de deshacernos de ella y por lo tanto empeorar el pronóstico son los cuatro factores antes mencionados: un tiempo largo de exposición a ambientes homófobos, niveles altos de homofobia en el entorno, menor flexibilidad del entorno para con la diversidad sexual y menor información disponible sobre la homosexualidad.

¿Como se trata la homofobia internalizada? Existen dos formas de tratarla: con una mano o sin una mano. Con una mano significa: "ve y habla con un terapeuta de tu confianza sobre lo que te ocurre", los encuentras en cualquier ONG pro derechos de los homosexuales ¿no conoces ninguna? acude con cualquier otro pero siempre toma en cuenta evaluarlo, es importantísimo evaluar que tanto sabe sobre la homosexualidad. ¿Como evaluar los conocimientos de un terapeuta sobre homosexualidad? pincha aquí.

Sin una mano significa: "voy a combatir mi homofobia internalizada por mí mismo, yo solo". Esta opción exige - no pide, exige - tres cosas: un fuerte compromiso, una alta capacidad de crítica y racionalidad, y mucha pero mucha paciencia. Esta es una opción dura, difícil, poco recomendable para aquellos que de plano tienen su autoestima por los suelos y con niveles bastante altos de homofobia internalizada. Yo me incliné por esta opción (porque no conocía ninguna ONG pro derechos de los homosexuales, que si hubiera sabido que existen...) ¿cuanto tardé en desincorporar la homofobia internalizada de mí usando el método "sin una mano"? casi tres años.

El fuerte compromiso es porque tú y solo tú serás tu guía, tu jefe, tu regulador.

La alta capacidad crítica y de racionalidad es para ir buscando información buena sobre homosexualidad, depurando la que no sirve y quedandonos con la que si nos sirve; también para hacerle frente a las críticas y los prejuicios. En otro post explicaré como se lleva a cabo este proceso de depuración de la información.

Y la paciencia porque, además de que este proceso es larguísimo, te encontrarás con que seguirás sintiendote incómodo aún cuando ya haigas roto con un prejuicio, tal vez con más ¿esto porque? porque como he dicho antes la homofobia internalizada son prejuicios homófobos absorbidos hacia dentro de nosotros y que incorporamos a nuestra propia imagen, entonces se lleva su tiempo en primero identificar el prejuicio, y de una vez advierto no solo es uno: generalmente son muchos; segundo en refutarlo; y tercero en desincorporarlo de nuestra imagen, lo cual no es sencillo debido a qué hay que creer de verdad qué el prejuicio es pura mentira y a la vez creer que su refutación es verídica e incorporarla en lugar del prejuicio... el inconsciente recambia información en forma lenta. Hasta no subsanar todos y cada uno de los prejuicios que causan tu homofobia internalizada jamás te sentirás bien contigo mismo.

Mi consejo: Utiliza la primera mano ¿No se puede? Ok, ve con la segunda pero ya sabes: compromiso, crítica y racionalidad, y mucha paciencia.

Todos tenemos derecho a ser libres, a vivir nuestra vida tal como somos y no como los demás esperan que la vivamos. Por nuestro derecho a amar.


miércoles, 20 de mayo de 2009

Falsedad e inconsistencia

De muchos adjetivos, estos son los que más resaltan de un grupito cristiano - que pretenden burdamente hacerse pasar por "prestigiosos profesiones en salud" -, denominado "movimiento ex gay". (fíjense, el puro nombre es contradicción andante: "ex gay" ¿como es posible, si el que es gay siempre lo será?.)

No es de gran importancia hablar de los "ex gays" por dos razones: la primera porque dicha muestra de activismo cristiano antigay radical ha perdido en los últimos años mucha fuerza debido a que organizaciones prestigiosas en salud mental como la Asociación Americana de Psiquiatría, la Asociación Americana de Psicología, la Academia Americana de Pediatría, la OMS, y decenas de organismos en salud mental, médica e incluso hasta laborales de cada país han emitido no más de un comunicado en donde desmienten y condenan las acciones de los "ex gays" por considerarlas no solo acientíficas y contrarias a la evidencia actual, sino además porque dichas teorías "antihomosexualidad" ya fueron refutadas hace muchos años, en propias palabras de la APA "La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no se puede cambiar". La OMS va más alla, además de sostener lo anterior, afirma que todo intento por "cambiar" la orientación sexual homosexual producirá daños en la salud mental.

En segundo lugar porque es un movimiento que se "carcome solito", generalmente sin ayuda: muchos líderes del movimiento ex gay han desertado, argumentando que dicho movimiento no es más que una mentira; otros líderes que afirmaron "convertirse" de gays a heterosexuales han pasado por episodios catastróficos, cuando aparecen con su amante gay o incluso cuando se les graba ligando en bares gay. De hecho ya existe lo que se denomina el movimiento "ex-ex gay" (o "beyond ex-gay", en inglés), entiéndase como aquellos "ex gay" que abandonaron el movimiento ex gay para nuevamente ser ellos mismos y no fingirse más heterosexuales. Sin embargo, como aún con todo lo anterior los mensajes "ex gays" siguen siendo perniciosos para aquél que los escucha y no conoce realmente quién esta detrás de tales afirmaciones antigay, entonces es necesario darle un pequeño pero modesto espacio para hablar en breve sobre él.

P: ¿Que es el movimiento "ex gay"?
R: Un movimiento cristiano

P: ¿Cuál es su objetivo?
R: "Curar" la homosexualidad. Como lo dice Exodus, una organización ex gay "dedicada a proveer herramientas para comunicar efectivamente el mensaje de liberación de la homosexualidad a través del poder transformador de Jesucristo". (Siempre tiene que haber religión detrás de la persecución anti gay.)

P: ¿Como?
R: Todas las herramientas para "convertir" homosexuales son dos: 1. Terapias psicológicas... de los 40´s y ya reprobadas hoy en día por la psicología moderna, tan ineficaces como atroces e innecesarias; 2. Oraciones y consejos religiosos. (¿Religión en la ciencia? me suena a falacia, una muy grande, por cierto)

P: ¿Quién fomenta estos grupos, y quién acude?
R: Lo fomentan políticos de derecha, empresarios de derecha y líderes religiosos extremistas. Generalmente solo acuden a "curarse" gays muy religiosos.

Cada uno de estos grupitos cuentan con personas que se dicen "profesionales en salud mental", por ejemplo el Sr. Spitzer, un psiquiatra partidario en 1973 de eliminar la homosexualidad del manual de enfermedades mentales (lo que hoy se conoce como DSM), pero que según dicen los cristianos "hoy cambió de opinión y dice que siempre si tiene 'cura' ". Spitzer realizó un estudio en el año 2001 con 200 gays que deseaban "cambiar" su orientación sexual, les dió "terapia" y para evaluar que realmente había "funcionado" tomo en cuenta estos criterios: llevar por lo menos cinco años de vida heterosexual, tener relaciones sexuales con una persona del sexo opuesto por lo menos varias veces al mes, que dichas relaciones fueran satisfactorias y no estuviesen acompañadas de deseos y fantasías homosexuales (con el objetivo de evitar la crítica de "solo evaluaste la conducta pero no los deseos, tu estudio realmente se desecha"). Spitzer concluyó que algunos homosexuales sí pueden "cambiar" su orientación sexual, aunque en su estudio tan solo 11% de los hombres y 37% de las mujeres pudieron aparentemente "eliminar" todo deseo homosexual ¿Por qué digo aparentemente y no solo el pudieron? Veamos el porque.

Desafortunadamente para el señor Spitzer y desgraciadamente para los cristianos enojados, en dicho estudio existen varias irregularidades que ponen seriamente en tela de duda no solo los resultados, sino todo el estudio completo: "Los críticos del estudio han señalado algunas limitaciones. La investigación se basó enteramente en lo que reportaron los participantes, sin verificación externa. Todos ellos fueron voluntarios: no fueron escogidas al azar personas que hubieran pasado por una 'terapia de conversión'. Las entrevistas se llevaron a cabo por teléfono y duraron sólo 45 minutos. Además, los participantes tenían razones poderosas, sobre todo de orden religioso, para dar fe de su 'cambio': 93% dijeron que sus creencias religiosas eran "extremadamente" importantes; 79% dijeron que la homosexualidad estaba en conflicto con su religión, y 78% se habían expresado públicamente a favor de la terapia de 'conversión'. O sea, una gran mayoría de ellos tenían motivos muy fuertes para demostrar, que la terapia de 'conversión' había sido exitosa y que ya llevaban una vida heterosexual feliz. Las condiciones de la investigación no permitieron dilucidar hasta qué punto los participantes estaban diciendo la verdad, o mintiendo, exagerando o distorsionando su descripción de sí mismos."

Pero eso no es todo ¿será realmente cierto el testimonio "ex gay"?

La premisa fundamental de toda terapia de conversión es falsa. Como se ha dicho anteriormente, hace más de 30 años los especialistas en el tema llegaron a la conclusión de que la homosexualidad no es una patología, ni física ni mental (el APA). Y hace 19 años la OMS tomó el mismo posicionamiento; el mismo además ha advertido sobre los daños a la salud física y mental que pueden provocar dichas 'terapias'. De por sí algunos homosexuales están llenos de odio contra sí mismos, como revela el hecho de que hayan decidido "curarse"...

Otro error de dichos alegatos "ex gays" es considerar que la homosexualidad es primordialmente una conducta, y que por lo tanto puede controlarse. Esta falacia se entiende cuando se suscribe la idea del pecado; en efecto, para la iglesia católica, por ejemplo, la homosexualidad es un pecado sólo cuando se lleva a los actos (y hasta eso, odiar al pecado y amar al pecador es una antitesis, otra falacia). Los sentimientos son lo de menos. Como el movimiento "ex gay" es fundamentalmente religioso, lo que le importa son los actos; el catolicismo cree que si dice varias veces que la homosexualidad es una conducta realmente se "convertirá" en una conducta !el verde nunca será amarillo solo porque quieran! . En cambio, para la psicología moderna la homosexualidad no es algo que uno hace, sino algo que uno es. Recordemos, al hablar de homosexualidad hablamos de atracción erótica, atracción afectiva, no de actos.

El movimiento "ex gay" no es más que homofobia militante ¿con que objetivo? el de socabar derechos civiles para los homosexuales. Los políticos y empresarios de derecha creen que si los homosexuales pudiesemos "cambiar" no seríamos objeto de discriminación, y por lo tanto no será necesario legislar derechos a nuestro favor, o sea "si podemos 'cambiar' nos ahorraríamos el alegato de discriminación y ellos la 'presión' de hacer legislación pro gay". Nada más cínico, hacer eso no solo justifica al homófobo y sus actitudes homofóbicas, también es antidemocrático y tiránico; suponiendo que la homosexualidad pueda 'cambiarse' ¿se eliminarían los derechos gays solo por eso? siendo asi, el mismo argumento puede ser usado para atacar aquellas cosas que en realidad pueden ser cambiadas, como la libertad de expresión "si te callas no eres objeto de discriminación", la libertad de pensamiento "si no piensas esto no te discriminamos" o incluso el derecho de creer (o no creer) en lo que deseamos "si dejas tus creencias judías no eres objeto de discriminación". Pero para más incomodidad del derechista homófobo, la homosexualidad no puede ser cambiada ni es enfermedad.

Reprimir la orientación sexual propia también tiene un precio, que no solo termina pagando el que decide reprimirla, sino todos aquellos que le rodean. Carencias, frustración, infelicidad, neurosis, autodestrucción total... son solo algunos de los precios a pagar.

Casi para terminar, Castañeda dice: "Pero quizá el argumento más poderoso en contra de la 'conversión' a la heterosexualidad sea lo que esas mismas personas dicen (los ex gays arrepentidos), no después de cinco años como en el estudio de Spitzer, sino después de veinte, treinta, cuarenta años o cincuenta años de vida heterosexual, aun cuando ésta haya sido 'feliz'. Todas las personas que han renunciado a su homosexualidad y que yo he conocido me han dicho, sin excepción, que si fueran jóvenes hoy, con la libertad que existe, no lo volverían a hacer".

Hay todavía más alegatos en contra de los "ex gays", pero creo que con estos serán más que suficientes. El resto son falacias e inconsistencias, que trataré en mi otro blog en algún momento.


martes, 19 de mayo de 2009

¿Como sé que es buen terapeuta?

Como he dicho ayer, si fueramos gays nacidos en algún país nórdico o en la capital del sexo por excelencia (todavía, afortunadamente), Amstérdam, ni siquiera necesitaríamos buscar un terapeuta dado que en esos países la homosexualidad es algo tan pero tan cotidiano que rarísima vez es sancionado o mal visto (en realidad casi nunca, y las escasas veces que llegan a darse no suelen ser tan perniciosas; en realidad remiten a la rídiculez) lo cual elimina en gran parte la necesidad de buscar un terapeuta para ayudarnos a comprender nuestra sexualidad, o incluso para darnos información sobre ella.

Sin embargo, dado que muchos de nosotros vivimos en países con (por desgracia) una fuerte tradición judeo-cristiana, entonces las cosas son exactamente al revés: la información adecuada sobre sexualidad homosexual a menudo es ocultada y censurada intencionalmente por los "defensores de las buenas costumbres", lo cual genera no solo desconocimiento sobre el tema en gran parte de la sociedad sino además homofobia, son estos mismos "soldados de cristo rey" los que convierten a la homosexualidad en un "tema tabú, de miedo" (en realidad un tema se convierte en tabú si es prohibido o se crea un aire de terror e ignorancia sobre él). En esas circunstancias la mayoría de los gays (a menos que tengan padres muy "pro gays", lo cuál no es muy común en sociedades creyentes) si necesitamos de un buen terapeuta que nos aclare las dudas que tenemos sobre nuestra sexualidad, o por lo menos a alguién experto en el tema sea o no sea terapeuta.

¿Porque un terapeuta o porque buscar a alguién que sepa sobre el tema? ¿No basta con solo buscar información adecuada sobre él? En teoría solo bastaría con investigar sobre el asunto y listo, pero en la práctica la verdad es más compleja: comúnmente aquellas personas que apenas y se están "descubriendo gays" no suelen pensar en buscar información, muchos de ellos suelen pensar en "¿que me esta pasando? ¿será normal?¿estoy bien o no estoy bien?"; muchos de ellos tendrán posibles sentimientos de culpabilidad, tal vez de suciedad, y es que la ideología "judeo-cristiana" de la sociedad les ha dicho que "de por sí el sexo es vergonzoso, los sentimientos y el sexo gay son peores"; muchos de ellos se sentirán enfermos, o creerán que son "sentimientos pasajeros". En síntesis: pensarán en buscar un terapeuta. Además hay que ser muy diestro al momento de recabar información sobre la homosexualidad, no cualquiera puede servir, se necesita cierto conocimiento sobre nuestra orientación sexual (y mucho sentido crítico y desconfianza) para ir depurando "la que no nos sirve" y quedarnos con "aquella que si nos sirve".

De entrada, si conoces a alguna organización que luche por los derechos de los homosexuales (ya sea porque sabes de ella, has oído hablar de ella o te han invitado a ella) puedo decirte con toda seguridad que concluyas tu lectura terminando este párrafo: las organizaciones pro defensa de los derechos de los homosexuales tiene buen personal (integrado por terapeutas, líderes de opinión, promotores, ayudantes, médicos, psicólogos...) que aclararan todas y cada una de nuestras dudas sobre homosexualidad. Que no quede alguna duda: si el terapeuta pertenece a una ONG pro gay es fiable, nos despejará dudas, nos ayudará a aceptarnos tal cual somos y a despejar cualquier indicio de homofobia internalizada (desprecio hacia nosotros mismos a causa de nuestra sexualidad) que podamos tener.

Sin embargo, si no conocemos ninguna ONG pro gay (que es lo que ocurre en muchos casos) y deseamos ir al terapeuta para ver "que onda con nosotros" es importante, como dije ayer, preevaluar al terapeuta, sopesar sus conocimientos sobre sexualidad humana, concretamente sus conocimientos sobre homosexualidad. Es vital la preevaluación de nuestro terapeuta, ya que una sesión puede hacer la diferencia entre un homosexual sano o un pseudoheterosexual hipócrita, entre un novio o una "doble vida", entre una vida feliz o constantes visitas al psiquiatrico por colapsos nerviosos.

¿Como evaluarlo? ¿Como sé que es buen terapeuta? la psicológa Marina Castañeda (una eminencia en el tema de la homosexualidad), en su libro "La experiencia homosexual" nos da una guía sencilla para evaluar los conocimientos que posee un terapeuta sobre homosexualidad, y según el resultado de dicha evaluación sugiere "cambiar al terapeuta" o "seguir con el mismo hasta el final de las sesiones". A continuación la transcribo:

Para detectar la homofobia en el terapeuta:

1. Preguntar al terapeuta si ha trabajado con esta población (la homosexual), y si ha detectado problemas característicos en los homosexuales. Si responde en términos de patología (de enfermedad), se recomienda cambiar de terapeuta. Si dice que la homosexualidad se puede "curar" (o que no se puede curar), más vale salir corriendo.

2. Preguntarla cuál, según él, es la causa de la homosexualidad. Si cree saberlo, es que no está al tanto de la investigación actual. (La mejor respuesta es que hay muchas causas posibles, que no se sabe bien todavía, y que probablemente se deba a una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales.)

3. Si el terapeuta dice que trabaja con los homosexuales exactamente como si fueran "normales", se sugiere cambiar de terapeuta. Si dice que trabaja con ellos como si fueran heterosexuales, ya es una respuesta más aceptable, pero que también revela, si no prejuicio, sí cierto desconocimiento del tema.

Con esta guía sencilla uno puede evaluar los conocimientos del terapeuta sobre homosexualidad, si realmente podrá servirnos de algo trabajar con él o de plano tengamos que desecharlo y buscar otro que sepa.

Ya el mismo terapeuta o en la organización de derechos pro gay nos darán la información adecuada, ya depurada, ya correcta. Y de nuevo repito, no les recomiendo buscar información sobre homosexualidad por sí solos si son principiantes y no conocen muy bien el tema, solo un buen profesional (evaluandolo como ya he dicho) o una organización en derechos LGBT se las puede dar ¿Porque hago enfásis en esto? Porque asi como existe buena información sobre homosexualidad, existe información que pertenece a uno de dos tipos: aquella que parece buena pero que realmente no lo es y aquella que es intimidatoria y habla sobre tratar de mutilar y reprimir nuestra sexualidad ¿Quién difunde estas posturas érroneas, mala información sobre la homosexualidad y que es exactamente? Mañana hablo de ello.


lunes, 18 de mayo de 2009

Homofobia

Todos los gays la hemos vivido en algún momento de nuestra vida, o al menos sabemos que existe. El último reporte de la ILGA dice que 80 países condenan a los homosexuales a diferentes penas en prisión por motivo de su orientación sexual, en 5 países existe la pena de muerte y en 2 más dicha pena esta fraccionada según el área.

A pesar de contar con una sola raíz principal (el judeo-cristianismo), la homofobia posee diversas facetas: Las hay en insultos y vejaciones como el "joto" o "mariquita" o "rarito". En rabiosas condenas religiosas que a su vez están disfrazadas de "respeto a las creencias religiosas", o toma la forma de "terapias ex gay" que fueron sacadas de la basura del ayer, del siglo XIX o de los años 50´s y 60´s: "aliviaremos tu 'trauma' mediante psicoanálisis del pasado y el santo poder de jesucristo y el espíritu santo". Injurias y vejaciones espetadas por los compañeros de clase o de trabajo e incluso por personas desconocidas en la calle: "el ano es para cagar, no para coger". A veces el horror esta en la propia casa, lo cuál es fulminante para aquél adolescente que recién descubre su homosexualidad: aparte de tener que pasar las comunes dolencias que todo adolescente debe pasar también experimenta incertidumbre, tal vez miedo, de saberse gay porque además de no tener información fiable sobre su sexualidad lo único que recibe son mensajes negativos, erróneos y agresivos sobre él mismo: "eso no esta bien, los gays deben estar 'enfermos' porque 'no son como los demás'". A veces se traduce en despidos, negaciones de servicios, restricciones, leyes de segunda, detenciones arbitrarias, agresiones, violaciones e incluso la muerte por asesinato. La homofobia siempre es un monstruo de mil cabezas, con un origen, un solo origen.

¿A quién acudir? ¿A quién correr? ¿A donde denunciar? Si gran parte de quiénes supuestamente deberían "velar por nuestro bienestar" son los mismos inquisidores homófobos ¿A las autoridades? Con excepción de algunos homosexuales como los suecos, canadienses u holandeses, poco o nada harán caso, a lo sumo se reíran o harán como que les interesa para luego abandonar la denuncia ¿Con el padrecito de la iglesia? Peor tantito, solo velan por su propio bienestar a costa del sufrimiento ajeno, o venden gato por liebre: hacen creer que "ayudan" cuando lo único que hacen es apoyar al homófobo pidiendo al gay que o se reprima o "cambie"; no sirve, ellos son los mismos generadores de la homofobia actual, de toda ¿Con nuestra familia? Podría ser, pero hasta no haber valorado el "terreno familiar" nada se dice porque siempre existe el riesgo latente de que te expulsen del hogar, o te deshereden, o te agredan ¿Con los amigos? Igual, debes tantear el "terreno amistoso", aunque los contras son mínimos aún con el rechazo, si no te acepta nunca fue tu amigo ¿Con el psicólogo(a)? Hay que hacer otra valoración previa del psicólogo(a) para ver que tanto sabe sobre homosexualidad, si lo que sabe sobre nuestra orientación sexual es cierto o falso, esto porque las sesiones podrían tomar uno de dos caminos: el benigno donde te ayuda a sobrellevar la encrucijada homófoba y a aceptarte tal cual eres si tienes homofobia internalizada, o el maligno donde puede fregarte aún más si es de fuertes convicciones católicas opusdeístas y basandose en "estudios" antiguos ya descalificados por prestigiosas asociaciones en salud médica y mental o hechos por la iglesia católica (lo cual los hace todavía más falsos) desea hacerte creer que es una "enfermedad curable"; si el psicologo(a) toma el camino maligno, entonces es mejor decir "aquí corrió que aquí murió" ¿Con las organizaciones pro derechos de los homosexuales? !Buena idea! Lamentablemente la sociedad les da tan pero tan poca promoción y difusión (igual por cuestiones homófobas) que solo unos pocos saben que existen; uno debe primero saber que existen, y luego excarvar hasta encontrar una. Hay algunos a los que sencillamente no se puede recurrir, con otros hay que valorar, y a aquellos que si son idóneos para recurrir hay que buscarlos muy bien.

La homofobia es uno de muchos cánceres que corroen el tejido social, afecta no solo a homosexuales, también a heterosexuales por igual: ni siquiera los hombres heterosexuales pueden darse el lujo de ser sensibles, de llorar en público, o de expresar sus sentires, no sin antes ser etiquetado o perseguido "por maricón" aunque no sea gay. Destruye familias, incluso a "La familia católica" al crear divisiones entre miembros heteros y no heteros. Crea "dobles vidas" como la de aquél hombre casado, con esposa e con hijos que tiene romances homosexuales... solo se casó para guardar las apariencias y evitar ser agredido por ser gay, pero ninguna mentira dura y tarde que temprano le provocará serios problemas. Es además una prolongación de la misoginia, el retraro caricaturizado del homosexual es exactamente el mismo retrato caricaturizado de la mujer en una sociedad machista: histérica, loca por los hombres, ultrasensible, boba y sumisa. Putrefacta la intimidad sexual de una pareja homosexual: no pueden tener buen sexo porque inconcientemente creen que "están haciendo mal", al menos eso es lo que les ha enseñado la sociedad machista y judeo-cristiana, lo "consolador" del asunto es que ese sentimiento insano de "culpabilidad sexual" no es exclusivo de la intimidad homosexual. Crea gente depresiva, agresiva, psicosomática, suicida... la homofobia enferma orgánica y mentalmente a quién es su víctima, y le quita toda pizca de humanidad a quién la practica, a veces son las dos cosas si es un "gay reprimido".

¿Que hacer entonces? Seguir adelante, luchar y sobre todo, pero sobre todo, estar bien informados, muy bien informados; es la única manera en que como gays podemos salir ganando a final de cuentas. Todo lo anterior suena tan feamente agresivo y difícilmente confrontable, pero cuando posees herramientas a la mano para combatir todo el prejuicio y la agresión homófoba no es más que basura, insignificancia, berrinches de gente envidiosa, conflictuada, controladora, codependiente, ignorante, analfabeta y sobre todo homófoba... Es por ello que los siguientes días daré alguna que otra herramienta elemental para hacer frente a ese prejuicio imperante, aparentemente fuerte pero muy frágil al momento de la confrontación.

17 de Mayo: Día Internacional de Lucha Contra la Homofobia.